Natasha Strelkova y Nadezda Samoylik llegaron a Cuba poco antes de la desintegración de la Unión Soviética a fines de 1991. Nacidas en Lituania, que integraba ese bloque, lograron la nacionalidad cubana y décadas después se nacionalizaron rusas, con Vladimir Putin en el poder.<br /><br />Las dos mujeres son amigas y forman parte de lo que ellas llaman la comunidad "ruso-parlante" asentada en la isla caribeña desde hace décadas, que integran rusos, ucranianos y otros ciudadanos procedentes de las antiguas repúblicas soviéticas.<br /><br />Ellas están en contra de la guerra y angustiadas por las repercursiones que podría tener el conflicto en su comunidad, en su relación con sus viejas amigas, algunas de ellas ucranianas.<br /><br />SOUNDBITE: Natasha Strelkova, Rusa con nacionalidad cubana : "Si yo antes de la guerra decía con orgullo que decía que existe una increíble comunidad Rusa parlante en Cuba que no se divide en diasporas, ya no existe más."
