En el centro de la ciudad siempre hace más calor que en el campo. Ya sea en invierno como en verano. Y especialmente en la noche, porque se desprende el calor acumulado durante el día por los edificios o el asfalto de las rutas y las veredas. A este fenómeno se le llama «isla de calor urbana». Videografía sobre la ciudad sostenible adaptada al calor.