A una semana de la toma de posesión de la nueva presidencia de Colombia, continúan las masacres armadas contra los pueblos originarios y las fuerzas públicas, vulnerando los derechos humanos y propiciando la violencia armada de las bandas paramilitares, violencia sexual, confinamiento, extorsión de población, reclutamiento de menores y desplazamientos. teleSUR
