La penúltima gran idea de Irene Montero consiste en aclarar cómo tiene que ser el “sí” previo de consentimiento antes de mantener relaciones sexuales. <br /><br />Y es que no vale cualquier “sí”, sino que tiene que ser un “sí” sonoro, firme y, en definitiva, “entusiasta”. <br /><br />La cuestión es cómo saber qué entienden Montero y su pandilla del Ministerio de Igualdad por un “sí entusiasta”.<br /><br />Dicen que todo lo que no es un SÍ libre y entusiasta es un NO. Y si no se respeta esta regla básica, es una agresión sexual.<br /><br />Con semejantes planteamientos, salvo que la disposición al asunto se anuncie por megafonía y venga acompañada de lanzamiento de confeti, cualquier relación ¿podría ser presentada como agresión sexual?<br /><br />El asunto es muy serio pero, sobre todo últimamente, lo del Ministerio de Igualdad parece de broma. <br /><br />¿Qué será lo siguiente? ¿Exigir que todo se haga ante notario y que éste levante acta?<br />
