Ha sido escuchar a Pedro Sánchez hablar de un impuesto a los ricos y de repente, no se por qué, me he acordado del socialista José Bono, Felipe González, Zapatero, Griñán, Chaves, Pepiño Blanco y otros dirigentes del PSOE.<br /><br />Está feo señalar, pero sigue siendo un misterio cómo se las arregló el piadoso Bono para hacerse con una hípica, fincas, pisos, propiedades y orondas cuentas corrientes, dedicándose sólo a la política.<br /><br />Lo de González fue distinto, porque su fortuna empezó a crecer cuando ya no era presidente.<br /><br />En eso es como Zapatero, a quien el chalet de cuatro plantas que tenía al lado de mi casa se le debe haber quedado pequeño, porque se ha ido a una mansión de ‘La Finca’, ese emporio de lujo y vanidad, al noroeste de Madrid, donde residía Cristiano Ronaldo.<br />Si el plan de Sánchez es empezar a sacarle a sus colegas de partido una mínima parte de sus gigantescos capitales, para apuntalar el presupuesto público, cuenta con mi apoyo, pero pierdan toda esperanza.<br /><br />Todo en Sánchez es fanfarria, mentira y propaganda y prueba de ello es que acaba de anunciar que de nuestros impuestos y porque a él le da la gana, dona la friolera de 130 millones a Bill Gates, en agradecimiento porque el fundador de Microsoft ha accedido a posar en una foto con él.<br /><br />No se si ustedes lo tienen claro, pero a mi me choca esto de ponerle un impuesto especial al español Amancio Ortega, que ha donado 400 millones a la Sanidad española, y regalarle 130 al norteamericano Bill Gates, quien es 200 veces más rico de lo que era la fallecida Isabel II, reina de Inglaterra.<br /><br />No se si esto de darle dinero español a Gates y quitárselo a Amancio es ‘socialismo asimétrico’ o simple ‘caradura sanchista’.<br /><br />Por cierto… tenemos a Sánchez haciendo de estadista en la ONU y cuando le preguntaron que opinaba sobre la muerte a palos de una chica iraní, castigada por la policía moral islámica por no llevar bien puesto el velo, contestó sin ponerse colorado que no tenía información del asunto. <br /><br />Justo la jornada en que los sicarios de los ayatolás, los mismos que financiaban la televisión de Podemos y pagaban hasta el móvil de Pablo Iglesias, asesinaban a 17 personas en las calles de Teheran, por protestar contra el crimen.<br /><br />Tampoco dijo nada Sánchez de la propuesta de su ministra de Igualdad, la obsesa que llegó al cargo trepando por la chepa de Iglesias, de abrir a nuestros niños al mundo de la pederastia.<br />
