La cantautora sueca Zara Larsson tiene una particular forma de comenzar su rutina de cuidados por la noche. Nada como quedar en traje de baño y saltar a un lago con agua congelada. No sin antes haber realizado algunos ejercicios de respiración para prepararse mental y físicamente. <br /><br />“Es muy bueno para ti, para tu sistema inmune y nunca te arrepentirás de darte un chapuzón” afirma Larsson. “Es más un reto mental que físico, honestamente, porque todos pueden saltar al agua, solo tienes que prepararte mentalmente. Y puedes trasladar esto a otras áreas de tu vida”. <br /><br />De regreso a casa, en su exquisito apartamento estilo escandinavo, la artista de 23 años entra en calor con mantas y sus pantuflas, mientras se coloca frente a la chimenea. “Esto es lo más cercano que estaré a una sauna”, al menos de momento. <br /><br />El departamento de Larsson está repleto de detalles inesperados, desde Jerome, su jirafa con peluca que en palabras de la cantante es un supermodelo (al igual que ella); hasta llegar a su armario igual de alegre y repleto de prendas con lentejuelas y estampados contundentes. “Amo, amo, amo el color y los brillos. Amo todo lo que le ofrece a la gente un pequeño show”, y sonríe mientras lo dice. <br /><br />Así que lancémonos al agua fría y a la calidez de su depa “escandi” en esta visita inesperada antes de que la cantante se vaya a la cama.