Autoridades sanitarias estadounidenses continúan revisando la zona donde se produjo un vertido accidental de productos químicos tras el descarrilamiento de un tren.<br /><br />El tren, de unos cincuenta vagones, transportaba material tóxico en once de ellos y descarrilló el pasado 3 de febrero a su paso por East Palestine, un pueblo de menos de 5.000 habitantes a sesenta kilómetros de la ciudad industrial de Pittsburgh y cercano a la frontera de Ohio con Pensilvania.
