Las grandes revoluciones y cambios sociales conllevan un nivel de <br>activismo muy superior a los ímpetus partidistas e institucionales <br>paralelos, estos últimos que, además, suelen estar bien retribuidos <br>y entran en la nómina.<br>Este semana, en la Comunidad de Madrid, hemos conocido dos <br>casos que advierten de forma ejemplar sobre la necesidad del <br>activismo político -toda reivindicación social es política, para bien o <br>para mal-, los dos casos en el ámbito de la
