El esperpento no lo defienden ni los más cafeteros.<br /><br />La medida impulsada, por las exigencias de los separatistas, por Francina Armengol, presidenta del Congreso de los Diputados, de que en el hemiciclo se pueda hablar en vasco, gallego y catalán, amén del castellano, y que para ello haya que desembolsar de inicio más de 280.000 euros en comprar pinganillos y en reclutar a traductores, es algo que está recibiendo muchas críticas.<br /><br />Este 19 de septiembre de 2023, en 'Herrera en COPE', alguien tan acérrimo al Gobierno Sánchez como es Carmelo Encinas tuvo que dar su brazo a torcer y reconocer que esta iniciativa no deja de ser mera cosmética y que no tiene mayor sentido el hacer de la Cámara Baja una Torre de Babel cuando todos se entienden a la perfección en la lengua que vehicula a cerca de 600 millones de personas en todo el mundo, el castellano.<br /><br />El periodista fue muy clarividente en su exposición:<br /><br />Al principio aquí habrá un cierto desconcierto y luego, poco a poco, se irá imponiendo, pienso yo, el pragmatismo. Porque es verdad que puede haber gente, incluso en el PNV o en los grupos catalanes, que no se expresen correctamente en vasco o en catalán y quiera explicarse mejor en castellano, que es la lengua que tenemos todos.<br /><br />Recordó, ahora que está tan reciente el fallecimiento del animador de 'Tiempo de Juego' (COPE), que en la televisión española hubo un programa que causó sensación y en el que dejaba claro el poderío que tenía el idioma castellano:<br /><br />Me acuerdo, antes que hablábamos de Pepe Domingo Castaño, que hacía un programa que se llamaba '300 millones' porque entonces había 300 millones de hispanoparlantes. Ahora ya hay 500 y vamos camino de los 600 millones. Es un idioma del que tenemos que estar orgullosos y que es parte de nuestro patrimonio.<br /><br />Y por si no había quedado claro, Encinas vino a reconocer la riqueza cultural que aportan las otras lenguas, pero que al final lo realmente práctico y relevante es que todos los diputados y todos los ciudadanos puedan entenderse:<br /><br />También son parte de nuestro patrimonio esas otras lenguas que pueden tener un reconocimiento oficial. Pero seamos prácticos. Al final lo que se impone es que nos entendamos.
