Los años bisiestos ocurren cada cuatro años para garantizar que nuestro tiempo no se desajuste con el de las estaciones.<br />La Tierra tarda 365,2422 días en orbitar alrededor del Sol una vez, lo que es ligeramente más largo que un año. Por eso, es necesario añadir un día cada cuatro años.<br />2024 es bisiesto, lo que significa que febrero tendrá 29 días en vez de 28. <br />La tradición de los años bisiestos se remonta a las reformas del calendario de Julio César en la antigua Roma.<br />César introdujo el calendario juliano, que incluía un año bisiesto para alinear el año civil con el calendario solar egipcio.<br />La adición del año bisiesto continuó incluso cuando el calendario juliano evolucionó hacia el gregoriano en 1582.<br />Como un año tiene 365,24 días, cada cuatro años añadimos un día más, que sobre corregimos en 0,01 con un año bisiesto.<br />Por eso, cada siglo hemos sobre corregido un día completo, lo que significa que nos saltamos un año bisiesto en los años que son divisibles por 100.<br />En otras palabras, si el año del centenario es divisible por 400, no se aplica la regla. Por ejemplo, fue bisiesto el año 2000, pero no lo será el año 2100.