La cuestión de la salud de los huevos, y en particular el debate en torno a las yemas de huevo, es un tema con el que los profesionales de la dietética llevan lidiando décadas.<br />Los defensores de este punto de vista citan el contenido de colesterol de las yemas de huevo como razón para evitarlas.<br />Sin embargo, investigaciones posteriores sobre este tema han establecido una distinción entre el colesterol dietético y el colesterol sanguíneo.<br />El colesterol dietético procede de fuentes alimentarias como la carne con alto contenido en grasa, los huevos, la mantequilla y la nata.<br />El colesterol sanguíneo mide el nivel de HDL (colesterol bueno) y LDL (colesterol malo) en el cuerpo humano.<br />Antes se pensaba que el colesterol alimentario era la causa de los niveles elevados de LDL, que provocaban infartos y derrames cerebrales.<br />Sin embargo, investigaciones posteriores concluyeron que no era así y que la grasa saturada era la principal causa de las enfermedades cardiovasculares.<br />Así pues, aunque los investigadores afirman que las yemas de huevo no son malas para la salud, las personas con colesterol alto deben evitar los alimentos ricos en colesterol.
