Damas y caballeros, si quieren saber como evolucionará el ‘Caso Koldo’, que en realidad es el ‘affaire’ Abalos-Cerdán-Sánchez, no pierdan el tiempo escuchando el parloteo de los paniaguados que pueblan las tertulias de televisión.<br /><br />Vean otra vez ‘El Padrino’, ‘Uno de los nuestros’, ‘Casino’ o ‘Scarface’, porque esto va de mafiosos.<br /><br />Y en la Mafia, cuando se descubre el pastel, para que la policía no llegue al ‘capo’, el protocolo exige que sea un ‘consigliere’ quien se coma el marrón.<br /><br />Como el sacrificado siempre pregunta ‘por qué yo, si aquí hemos robado todos’, lo pertinente es ofrecerle compensaciones, garantizarle que a su familia no le faltará de nada y de paso, sugerirle que si no traga y guarda silencio, las consecuencias serán fatales.<br /><br />El diario ‘El País’, antaño un periódico y ahora un boletín sanchista, anunció hace un par de días que el PSOE y su jefe buscarán ‘una solución personal’ para Ábalos.<br /><br />¿Y qué coño es ‘una solución personal’?<br /><br />¿Un puesto en el chiringuito de Pepiño Blanco, para que se haga millonario como comisionista y facilitador de contratos con la Administración?<br /><br />¿La promesa de que, caso de ser condenado y enfilar la prisión, será amnistiado como lo han sido proetarras y golpistas?<br /><br />¿El compromiso de que Marlaska frenará las investigaciones que le afectan personalmente?<br /><br />Por muchas contorsiones que hagan el Gobierno Frankenstein y sus terminales mediáticas, no cuela la tesis de que el embrollo se cierra mándando a Abalos al Grupo Mixto del Congreso de los Diputados y metiéndolo en la nevera una temporada.<br /><br />Fue Santos Cerdán, secretario de Organización del PSOE, quien trajo a Koldo a Madrid.<br /><br />Y al igual que es metafísicamente imposible que Koldo montara la trama sin la protección mafiosa de Ábalos, es inverosímil que Francina Armengol, Illa, Torres o Marlaska entregarán decenas de millones sacados del erario público a una empresa de chichinabo, de no existir el placet de Sánchez.<br /><br />Cuando descolgaban el teléfono en sus ministerios o gobiernos autonómicos los gerifaltes socialistas no escuchaban a Koldo: oían la voz a Abalos con el acento de Sánchez.<br /><br />El ex ministro condenado es una criatura de Sánchez y estaba en la cocina cuando su 'boss' y Santos Cerdán cerraron sus infames acuerdos con Junqueras y Otegui.<br /><br />Sabe como se urdieron algunos inauditos rescates a ciertas empresas en los días de la pandemia y quien se llevó los billetes de 500 euros que se extraviaron por el camino.<br /><br />Lo normal, lo previsible, es que a Ábalos -aunque esté cabreado como una mona y se sienta abandonado por sus cómplices- calle como una tumba, pero esto no ha hecho más que empezar.<br /><br />Lo de la corrupción del PSOE no es una película, sino una serie y esta temporada se presenta sucia e interesante.<br />
