Las turbulencias son algo que todos hemos experimentado durante un vuelo y, aunque no son motivo de alarma, pueden ser una experiencia aterradora. <br />Sobre todo cuando hay turbulencias extremas, que son bastante peligrosas. <br />Las turbulencias se producen por el movimiento irregular del aire, que provoca movimientos bruscos laterales o verticales. <br />Cada año se notifican a la Oficina Australiana de Seguridad en el Transporte unas 25 lesiones en vuelo causadas por turbulencias. <br />Sin embargo, muchas no se notifican, y estos incidentes pueden provocar traumatismos craneoencefálicos y fracturas óseas. <br />Muchas de las lesiones se deben al movimiento de objetos sueltos, como ordenadores portátiles, que chocan con las personas cuando hay turbulencias extremas. <br />A pesar de ello, hasta febrero de 2024 había más de 58 millones de pasajeros en los vuelos nacionales australianos, por lo que este tipo de incidentes son poco frecuentes.