Como cualquier otro día, Omar Eduardo Varela había ido a trabajar a la TV Pública. Desde hace tiempo, igual, los trabajadores del canal van al trabajo con la noción de que lo que era un orgullo para ellos -un canal público, ameno, con pluralidad de voces- en poco tiempo se convirtió un calvario: despidos, apagón, una fuerte restructuración y la amenaza latente de cierre. Pero la mañana del sábado no fue una más para Varela, que oficiaba de vigilador y a quien todos lo llamaban por el diminutivo de su apellido. Antes de que el reloj marque las siete de la mañana, el empleado se desvaneció en el hall de entrada y empezó a convulsionar. Sus compañeros llamaron al SAME y en el interín entre ese pedido de auxilio y la llegada de la ambulancia, el trabajador no pudo ser asistido por los médicos que tenía contratado Radio y Televisión Argentina: según cuentan desde el canal, la gerencia los había dispensado para hacer un "sumario administrativo".<br /><br />Cuando personal de la Comisaría Vecinal 2A arribó, junto con el SAME, se constató que el hombre que estaba tirado en el piso del canal había fallecido.<br /><br /><br /><br />Crédito: Luis Bremer
