España, el mayor productor de aceite de oliva, ha registrado un descenso considerable de las ventas de aceite de oliva desde 2020, ya que la población local está eligiendo alternativas más asequibles.<br />Para hacer frente a esta caída de la demanda, España ha decidido recortar temporalmente los tipos impositivos sobre el aceite de oliva <br />para fomentar hábitos más saludables.<br />El Gobierno español ha anunciado que los consumidores no tendrán que pagar ningún impuesto sobre el aceite de oliva entre julio y septiembre.<br />Durante los tres meses siguientes, el tipo impositivo será del 2%, y aumentará hasta el 4% en 2025.<br />Anteriormente, el impuesto sobre las ventas de aceite de oliva se redujo del 10% al 5% como parte de un paquete antiinflacionista en España. El precio del aceite de oliva ha aumentado un 272% desde septiembre de 2020, elevando el coste de una garrafa de cinco litros a casi 50 euros
