El método Wim Hof, que consiste en sumergirse en agua fría durante dos minutos de manera segura, ofrece múltiples beneficios para la salud. Esta práctica fortalece el sistema inmune, reduce el estrés y la ansiedad, y mejora la recuperación deportiva. Sin embargo, no es recomendada para embarazadas no entrenadas, personas con epilepsia o problemas cardíacos severos.
