Un nuevo estudio de la Universidad de East Anglia revela que la privación de sueño puede mermar la capacidad del cerebro para suprimir pensamientos intrusivos y recuerdos no deseados.<br /><br />La investigación descubrió que los participantes privados de una noche de sueño tenían dificultades para controlar la recuperación de recuerdos negativos o neutros.<br /><br />Los pensamientos intrusivos, a menudo angustiosos y repetitivos, están relacionados con situaciones de estrés o trastornos mentales.<br /><br />En el estudio participaron 85 adultos sanos que realizaron tareas de supresión de recuerdos mientras eran monitorizados mediante resonancia magnética.<br /><br />Los que estaban privados de sueño mostraron una menor actividad en las regiones cerebrales que controlan la supresión del pensamiento y una mayor actividad en las áreas relacionadas con la recuperación de la memoria.<br /><br />En cambio, los participantes bien descansados mostraron una inhibición de la memoria más eficaz.<br /><br />Los investigadores concluyeron que el sueño con movimientos oculares rápidos es crucial para mantener el mecanismo cerebral de supresión de recuerdos no deseados.<br /><br />Dormir mal altera este proceso, lo que puede contribuir a problemas de salud mental.<br /><br />Entre las estrategias sencillas para mejorar el sueño se incluyen el uso de un antifaz para bloquear la luz residual, la eliminación de estimulantes antes de acostarse y el establecimiento de una rutina nocturna tranquilizadora.<br /><br />Una mejor higiene del sueño puede no sólo mejorar el descanso, sino también favorecer el bienestar mental al minimizar los recuerdos intrusivos.
