Con el invierno y la bajada de las temperaturas, sentimos la necesidad de orinar mucho más a menudo. Pero, ¿te has preguntado alguna vez por qué?<br /><br />Nuestro cuerpo es una máquina perfecta que se adapta a las condiciones externas. <br /><br />Con el frío, no es casualidad que muchas personas sientan la necesidad de ir al baño más de lo normal, y esto tiene una respuesta científica <br /><br />En pocas palabras, es un mecanismo del cuerpo para proteger los órganos internos vitales <br /><br /> Independientemente del tiempo que haga, el cuerpo debe mantener siempre la misma temperatura. <br /><br />El cuerpo mantiene su temperatura interna entre 35,2 y 36,9 °C, incluso con frío, gracias a la vasoconstricción periférica de las manos y los pies.<br /><br />El estrechamiento de las venas y los capilares periféricos provoca un aumento de la presión arterial y, por tanto, de las ganas de orinar.<br /><br />Si durante el verano excretamos líquidos y regulamos la temperatura mediante la sudoración, en invierno o cuando hace frío, todo el trabajo recae en los riñones. <br /><br />Los riñones filtran el exceso de agua en la sangre para reducir su volumen y regular su presión. <br /><br />El agua no será excretada por la piel, sino que toda ella será transportada por la vejiga.
