¿Cuantas veces han dicho, a propósito del socialista Sánchez y su cuadrilla de maleantes, eso de que no pueden caer más bajo?<br /><br />Muchas… ¿verdad?<br /><br />¡Pues mal hecho! Porque estos malandrines siempre son capaces de escarbar y hundirse más profundo en la basura.<br /><br />Les digo esto a propósito de la presencia en el Congreso de los Diputados, para insultar a España, a nuestras fuerzas de seguridad y hasta a los jueces, de un terrorista islámico condenado a 43 años por asesinar en 2017 a 13 inocentes y dejar heridos a más de un centenar, en las Ramblas de Barcelona.<br /><br />El psicópata, que se salvó de la explosión que acabó con la vida de sus compinches en Alcanar, porque estaba preparando bombas, acudió al Congreso con el permiso del marido de Begoña.<br /><br />Y se le ha permitido difamar Estado español y al CNI, porque lo quería el golpista Puigdemont y al amo del PSOE no le queda otra que agradar al fugado, si quiere seguir disfrutando del Falcon y durmiendo en La Moncloa.<br /><br />En otras palabras: el presidente del Gobierno ha dado a un miserable con sangre en las manos una plataforma de lujo para difundir la demencial teoría de la conspiración, que alientan los más enloquecidos fanáticos del separatismo catalán.<br /><br />Y la jugada se ha hecho con recochineo, porque el yihadista podía haber declarado telemáticamente, pero se le sacó de la cárcel de Córdoba, se le trasladó hasta Madrid y se le acogió con alharaca en la Cámara donde en teoría reside la soberanía popular.<br /><br />El terrorista ha acusado al CNI de tener conocimiento de las intenciones que tenía el imam de Ripoll y de dejarle montar la célula que terminó atentando en Cataluña. <br /><br />Ha dicho textualmente Mohamed Houli: “Le permitieron que nos comiera la cabeza”.<br /><br />Cuando le preguntaron por las pruebas, el tipejo se limitó a contestar que no es él quien las tiene que buscar.<br /><br />A mi no me irrita la miseria moral de los racistas de Junts o las tonterías que suelta el tal Houli.<br /><br />Lo que me genera repugnancia es la vileza de Sánchez.<br /><br />Y la del PSOE, su partido y la de los chupatintas de la ‘Brunete Pedrete’ periodística que hoy pasan de puntillas sobre esta infamia.<br /><br />Vomitivo
