La ciudad de Bahía Blanca enfrenta una crisis tras las intensas inundaciones que han dejado a miles de personas sin hogar y con pérdidas materiales incalculables. Las calles, como la avenida Rivadavia, se han convertido en cementerios de muebles, reflejando el desastre que ha afectado tanto a barrios humildes como a zonas urbanizadas. La falta de agua potable y la escasa ayuda gubernamental agravan la situación, mientras los vecinos se organizan para brindar asistencia. La comunidad lucha por recuperarse en medio del barro y la incertidumbre sobre el futuro económico y laboral.<br /><br />#AméricaNoticias
