Myanmar enfrenta una de sus peores tragedias humanitarias tras un fuerte terremoto que ha dejado al menos 2,056 fallecidos, 3,900 heridos y 270 desaparecidos, según reportes preliminares. Equipos de rescate locales e internacionales trabajan contra el tiempo en las zonas más afectadas para buscar sobrevivientes entre los escombros, mientras crece la preocupación por la falta de acceso a áreas remotas. teleSUR
