El Sevilla fue capaz de sumar un punto tras su visita a San Mamés (1-1), campo complejísimo donde lo normal es perder aún yendo con buenos futbolistas, con grandes plantillas.<br /><br />El equipo de García Pimienta se plantó bien en el campo. Enfrió un ambiente siempre caliente y tocó para desactivar el ímpetu de los hermanos Williams, entre otros futbolistas.<br /><br />Pero llegó el gol en una jugada algo tonta en la que faltó concentración. Lukebakio se quedó dormido en el rechace y Jauregizar enganchó un remate que también tocó en Agoumé, batiendo a Nyland.<br /><br />El Sevilla salió con más fuerza en el segundo tiempo, si bien los de Valverde gozaron de claras oportunidades. Llegó la expulsión de Aguirrezabala y ahí ya se palpó que podía caer el punto. La acción hay que anotársela a Mateo Mejía, que peleó con velocidad el balón, provocando la patada del portero.<br /><br />En el siguiente podcast, los periodistas Miguel Ángel Chazarri, Paco Cepeda y Lucas Haurie analizan un resultado que refuerza. Empatar en San Mamés, tal y como está el Sevilla, no es poca cosa.
