Ricardo Peralta, subsecretario de Gobernación, es la mano que mece la cuna detrás del proyecto de Jaime Bonilla. Pero lo peor que este personaje le ha traído a Bucareli es una pléyade de viejos priistas, casineros, corruptos confesos, que son quienes despachan a sus anchas en la Secretaría.
