Me gusta definir a Laura Urquizu como una visionaria, una mujer con enorme intuición sobre la tecnología y los negocios lo que a mis ojos es una adelantada a su tiempo. En 2012 aceptó ser CEO de una startup con solo 10 trabajadores y 10 clientes; hoy, Red Points es una empresa en la que España representa únicamente el 5% de su facturación. Opera entre los grandes países, el 65 % de su mercado es Estados Unidos, y ahí trabajando con los más grandes, es la número 1.<br /><br />Cuando el mundo comenzó a inundarse de falsificaciones de grandes marcas, Laura entendió que el branding era reputación, negocio y sobre todo, derechos. Y se volcó en proteger impidiendo que los piratas y falsificadores puedan campar online a sus anchas vendiendo copias. Ahí es cuando Laura deja su mundo anterior y se vuelca en crear una empresa tech que desde España lidere el combate de la piratería. Hoy tienen 1.300 clientes, algunos tan increíbles como la primera marca de productos electrónicos o la primera marca de ropa, del mundo. "Aunque somos agnósticos al tamaño", me puntualiza para referirse también a otras pequeñas que protegen.<br /><br />Charlando así surge el titular que os he entresacado, porque en este 2025 se calcula que las webs falsas crecerán un 70%. La Inteligencia Artificial lo está escalando brutalmente, por eso Red Points fue de las primeras empresas en implementar IA a sus robots buscadores de fraude por internet. "Para nosotros el volumen no es un problema, cuanto más trabajan nuestros robots más aprenden".<br /><br />Lógicamente le pregunto cómo ha hecho este milagro. Para ser pionera hay fórmulas de trabajo, esfuerzo y… ¿Qué más? Me encanta cuando me habla de sus miedos, de cómo los afronta, y cuando se define como una persona constante en la valentía, luchadora, con poca pereza para hacer cosas nuevas y tomar retos. Escuchando esta "fórmula Laura Urquizu" es fácil entender que su negocio no haya hecho más que empezar, que sea un mercado naciente con apenas un pico visible como si habláramos de un gigantesco iceberg, y la tarea por delante de identificar todo lo que trabaja en negro, fraudulentamente sumergido, oculto.
