Existe el riesgo que, perplejos ante tanta corrupción, se nos pase por alto que Sánchez y su cuadrilla de maleantes son además unos ineptos. Unos inútiles, unos incompetentes de tomo y lomo.<br /><br />Porque paralelamente al desfile de los furgones de putas, las comisiones millonarias y el rosario de mangancias, se derrumban los servicios básicos.<br /><br />La España del marido de Begoña es una pena. Y creo que hoy, cuando empieza la Operación Salida de las vacaciones de verano y acabamos de pasar por el calvario de la Declaración de la Renta, es un buen día para recordarlo.
