Expertos y dueños coinciden en que el gasto mensual destinado al cuidado de los perros varía según el tamaño, la raza, la salud y el estilo de vida de cada mascota, así como la capacidad económica de cada familia. Sin embargo, la mayoría coincide en un punto: debe existir una organización financiera que permita ofrecerle al perro una vida digna y también saludable.