Grupos infiltrados, simulando ser chavistas, operan con financiamiento de USAID, instrumento del gobierno norteamericano, recibiendo miles de euros y dólares. Con el objetivo de generar descontento y dividir al movimiento popular para atacar desde dentro al presidente Maduro. La estrategia busca captar y financiar personas que aparentan ser de izquierda, con el fin de destruir la unión del pueblo venezolano y desestabilizar al gobierno. teleSUR