Desde el inicio del siglo XXI, Sudán ha estado inmerso en una profunda inestabilidad, marcada por guerras civiles y conflictos que culminaron en la división del país con la creación de Sudán del Sur en 2011. A partir de 2019, la rivalidad entre el Ejército sudanés, liderado por Abdel Fattah al Burhan, y las Fuerzas de Apoyo Rápido (FAR), bajo el mando de Mohamed Hamdan Dagalo, desencadenó una nueva guerra civil. La lucha por el poder y el control de los recursos ha sumido al país en una crisis humanitaria sin precedentes, obligando a miles de personas a huir de sus hogares. Con dos gobiernos rivales y la ausencia de un camino claro hacia la paz, el conflicto ha agravado la crisis, dejando a la población en una situación de gran vulnerabilidad y con un futuro incierto.
