El polaco Andrzej Bargiel acaba de inscribir su nombre en la historia del montañismo y el esquí extremo: se convirtió en el primer alpinista en escalar el Everest, el pico más alto del planeta con 8.849 metros, y descenderlo íntegramente en esquíes sin utilizar oxígeno suplementario. La hazaña, confirmada por su equipo este jueves, fue definida como un “logro revolucionario en el mundo del esquí de montaña”.
