Una Investigación realizada por Embrapa Trigo y la Universidad Federal de Santa María (UFSM) en Brasil, demostró que el trigo es capaz de secuestrar más carbono del que emite a la atmósfera. Los científicos observaron que durante el ciclo productivo, el trigo absorbía un total de 7.540 kg de dióxido de carbono (CO2) por hectárea de la atmósfera, neutralizando las emisiones.
