La jornada electoral en Extremadura ha dejado un escenario de crisis profunda para el bloque de la izquierda. El Partido Popular ha ganado las elecciones autonómicas al obtener 29 escaños, quedándose a solo cuatro de la mayoría absoluta. Sin embargo, la noticia central de la noche ha sido el desplome del PSOE, que ha firmado el peor resultado de toda su historia en la región al lograr únicamente 18 diputados, perdiendo 10 representantes respecto a los anteriores comicios.<br />En una comparecencia marcada por un "ambiente eminentemente funerario", el candidato socialista, Miguel Ángel Gallardo, ha dado la cara en la sede de Mérida. A pesar de la magnitud de la derrota, Gallardo ha evitado presentar su renuncia de forma inmediata. "Es un resultado muy malo, sin paliativos", ha reconocido ante los medios, subrayando que "lo que menos me preocupa es mi futuro político".<br />El líder regional del PSOE ha preferido desviar el foco hacia la gestión de la actual presidenta, afirmando que "María Guardiola las convocó para conseguir una mayoría absoluta, para convertir Extremadura en un experimento que claramente ha fallado". Tras admitir "los resultados adversos" y agradecer su apoyo a "los cientos de personas" que confiaron en su proyecto, Gallardo se ha preguntado "para qué han servido las elecciones" en este nuevo contexto político.<br />La respuesta desde la sede nacional del PSOE en Madrid no se ha hecho esperar. Fuentes de Ferraz han sido tajantes al analizar la pérdida de apoyos, señalando que "no es un buen resultado" debido a que "los nuestros se han quedado en casa". En un análisis interno muy crítico, desde la dirección federal se asume que "el candidato no era el idóneo" y que, aunque "tenía una situación complicada", lamentablemente "no había tiempo" para promocionar una alternativa antes de la cita con las urnas.<br />La caída de la participación, que se situó en el 50,64% —más de seis puntos menos que en 2023—, ha lastrado gravemente las opciones de un PSOE que ve cómo Vox sube hasta los 11 asientos y Unidas por Extremadura se queda con 7. El malestar interno es evidente; dirigentes históricos de la comunidad han calificado la situación con un rotundo "¡Qué horror!" y sostienen que Gallardo "debe dimitir esta misma noche".<br />El futuro de Gallardo no solo se complica por lo electoral, sino también por su situación judicial, ya que concurrió a las elecciones "procesado por el presunto enchufe del hermano de Pedro Sánchez en la Diputación de Badajoz". El líder socialista ha convocado una reunión de la ejecutiva regional de urgencia para este lunes con el fin de realizar una valoración "en frío" de los datos.<br />Para entender la situación actual del PSOE extremeño, podemos imaginar a un capitán que intenta navegar un barco con las velas rotas en medio de una tormenta perfecta; aunque intente culpar al estado del mar o a las maniobras de otros buques, la tripulación empieza a cuestionar si el timonel es capaz de llevar la nave de vuelta a puerto seguro o si es necesario un cambio de mando antes del naufragio definitivo.<br />
