El ministro de Hidrocarburos, Mauricio Medinaceli, informó que tras el Decreto Supremo 5503 el consumo de diésel cayó un 50%. Señaló que se desviaba combustible a Perú, evidenciando un negocio de contrabando valorado entre 2 a 3 millones de dólares diarios, que refleja un nivel de "corrupción completamente institucionalizado".
