Mientras el expresidente Donald Trump se reunía en la Casa Blanca con la líder opositora venezolana María Corina Machado, la presidenta interina de Venezuela, Delcy Rodríguez, pronunciaba su primer discurso sobre el estado de la nación ante la Asamblea Nacional en Caracas. La intervención de Rodríguez se produjo en un contexto de alta tensión política y diplomática entre Caracas y Washington tras la captura del expresidente Nicolás Maduro por fuerzas estadounidenses el 3 de enero.<br /><br />En su alocución, Rodríguez envió un mensaje directo al entorno de la oposición y, aunque no mencionó expresamente a Machado, lanzó una clara declaración sobre su postura hacia Estados Unidos: “Si algún día me toca ir a Washington, lo haré de pie, caminando, no arrastrada, con la bandera tricolor”, subrayando su intención de defender la dignidad nacional ante cualquier posible encuentro diplomático.<br /><br />El discurso, que combinó críticas a la política exterior estadounidense con un tono más conciliador en algunos temas, refleja la compleja relación entre el Gobierno chavista y la administración de Trump, que al mismo tiempo ha abierto canales de comunicación con Rodríguez.<br /><br />Este cruce de mensajes llega en un momento clave para la política venezolana y para las expectativas de acercamiento o confrontación entre ambos países.
