Los trabajos de Criminalística de la Guardia Civil siguen centrándose actualmente en las seis primeras unidades del tren Iryo que descarriló el pasado domingo en el término municipal de Adamuz, Córdoba. Estos expertos colaboran estrechamente con la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF), la Policía Judicial y la jueza de guardia para coordinar la extracción y custodia de pruebas fundamentales en el escenario del siniestro. En esta fase inicial de la investigación, se está procediendo a la recogida exhaustiva de información y documentación de los distintos registros de circulación, trabajando sin descanso pero con el rigor necesario para garantizar una determinación integral de las causas.
