El caso del diputado local Leonardo Almaguer Castañeda, señalado por haber sido detenido en 2004 por robo calificado y delincuencia organizada, reabre un capítulo que Jalisco arrastra desde hace más de una década: la reiteración de funcionarios públicos envueltos en escándalos que rara vez derivan en consecuencias legales y porque muchas veces lo que se busca es envolverlos en un espectáculo político, antes que buscar justicia.
