En La Habana, Cuba, la prolongación de los cortes eléctricos diarios impulsa a vecinos a comprar carbón y braseros artesanales como alternativa para cocinar, ante la imposibilidad de acceder a generadores o baterías por el alto costo en relación con el salario medio.<br /><br />En La Habana, Cuba, vecinos comenzaron a recurrir a braseros y carbón vegetal para poder cocinar frente a los cortes eléctricos que, según describen, se extienden entre diez y doce horas diarias. En una carretera periférica ubicada al sureste de la capital, vendedores ofrecen bolsas de carbón directamente sobre el asfalto junto a braseros artesanales fabricados con tambores de lavadora reutilizados y otros modelos más elaborados.<br /><br />De acuerdo con los testimonios recogidos, muchos habitantes señalan que no cuentan con ingresos suficientes para adquirir una planta eléctrica o una batería de litio que les permita afrontar los apagones. En ese contexto, consideran que el carbón se convierte en la alternativa más accesible, aunque advierten que tampoco resulta económico.<br /><br />Una bolsa de carbón vegetal puede costar 2.600 pesos cubanos, equivalentes a unos 5,25 dólares, lo que representa cerca del 50 por ciento del salario medio en la isla. Un vendedor afirmó que nunca había registrado un nivel de ventas similar: anteriormente sus principales clientes eran pizzerías o restaurantes con parrillas, mientras que ahora cada vez más personas compran carbón para uso doméstico.
