<br />Lo que me escama es lo que han tardado.<br /><br />Porque llevamos años repitiendo que el centroderecha tiene que dejarse de pamplinas y aliarse para sacar de La Moncloa al socialista Sánchez y a su cuadrilla de maleantes.<br /><br />No se puede tapar el sol con un dedo y ante la realidad de los resultados electorales en Aragón y Extremadura, Feijóo se ha bajado del caballo.<br /><br />No digo caído, para no ofender, pero lo cierto es que el líder popular se ha dejado de zarandajas y afirma que “PP y Vox deben entenderse y ser consecuentes con las urnas”.<br /><br />Si una mayoría clara de españoles —el 60% según sus propias palabras— demanda la erradicación del corrupto PSOE y el fin del régimen sanchista, las fuerzas de centroderecha tienen el deber de facilitarlo sin divisiones estériles.<br /><br />Bienvenido al club, Alberto. Se trata ahora de coger el toro por los cuernos, asumir el mando e imponer esa tesis a todos tus barones regionales, independientemente de su sexo, color de pelo o peculiaridades.<br /><br />Mañueco, que tiene elecciones autonómicas el próximo 15 de marzo, carga contra el PSOE y subraya que nunca pactará para que venga el sanchismo a Castilla y León. Como no puede ser de otra manera.<br /><br />Y parece que el aviso ya le ha llegado a María Guardiola, porque la extremeña se despacha hoy proclamando que quiere que VOX sea su socio de gobierno y que “les unen muchas más cosas de las que les separan”.<br /><br />Cuando le preguntan si no le da miedo Abascal, responde tajante que a ella quien le genera miedo es Sánchez y lo que sea capaz de hacer con su Gobierno corrupto.<br /><br />No es pequeño el salto mortal, viniendo en una señora que soltaba a troche y moche que “no podía dejar entrar en el gobierno a aquellos que niegan la violencia machista, a quienes usan el trazo gordo, a quienes están deshumanizando a los inmigrantes y a quienes despliegan una lona y tiran a una papelera la bandera LGTBI”.<br /><br />Pues a la fuerza ahorcan y eso es positivo para España, porque sería una aberración que Feijóo y Abascal se enredasen en jilipolleces y dieran aire a Sánchez.<br /><br />La estrategia, tanto si hay elecciones generales antes del verano como si tenemos que arrastrarnos hasta finales de 2027, es tan clara como sencilla.<br /><br />Júntense discretamente, pongan sobre la mesa todos los asuntos, sus proyectos, deseos y ambiciones y pacten un decálogo básico: 10 medidas esenciales, de sentido común, para darle un vuelco a España.<br /><br />Y a trabajar.
