Taller didáctico que proporciona un entorno y una práctica en la que los asistentes participan en experiencias, procesos y desarrollos creativos. Cuando una persona en fase de aprendizaje entra en contacto con procesos artísticos y recibe esta experiencia que incorpora elementos de su propia cultura, esto estimula su creatividad, su iniciativa, su imaginación, su inteligencia emocional y, además, le dota de una orientación moral (es decir, de la capacidad de reflexionar críticamente), de la conciencia de su propia autonomía y de la libertad de acción y pensamiento. <br /><br />El taller también estimula el desarrollo cognitivo y hace que el modo y el contenido del aprendizaje resulte más pertinente para las necesidades de las sociedades modernas en las que vive el que lo recibe. El arte motiva y nos hace partícipes de la realidad que estamos viviendo. El arte, y la infinita variedad de estilos y técnicas que existen del mismo, pueden producir este cambio.
