La vuelta de los octavos de final de la Champions League entre el Real Madrid y el Benfica llega marcada por una tensión que trasciende lo deportivo. Lo que debería ser una noche mágica en el Santiago Bernabéu se ha convertido en un campo de batalla dialéctico tras el presunto episodio de racismo vivido en la ida, donde Vinícius Júnior denunció haber recibido insultos por parte de Gianluca Prestianni.<br />El guardameta belga, Thibaut Courtois, no ha ocultado su malestar por la estrategia utilizada por el técnico del club luso para defender a su jugador. Según el portero blanco, el entrenador portugués ha intentado desviar la atención sobre el grave incidente ocurrido en Lisboa. "Al final Mourinho es Mourinho. Tú, siempre como entrenador, vas a defender a tu club y lo que te ha dicho tu jugador. Lo que me ha decepcionado un poco es usar el festejo de Vinícius, que no hizo nada malo. Celebró como muchos rivales hacen en nuestra contra, porque, cuando meten un gol al Real Madrid, la euforia es el doble o triple. No podemos justificar un presunto acto de racismo con una celebración", sentenció Courtois en una rueda de rueda de prensa cargada de reproches.<br />Desde el bando portugués, la postura es de defensa numantina hacia su futbolista, a pesar de que la UEFA ya ha sancionado a Prestianni con un partido mientras la investigación sigue su curso. El presidente del Benfica, Rui Costa, fue tajante antes de embarcar hacia Madrid: "Hubo un incidente que se está analizando y cooperamos al máximo. Prestianni no es un jugador racista. Si lo fuera, no representaría al Benfica, yo nunca dejaría que un racista jugara en el Benfica". Costa insistió en la inocencia del argentino, asegurando que "creemos en nuestro jugador" y que "¡No hay nada probado! ¡Prestianni no es racista, lo garantizo! No es racista y está siendo condenado por un acto racista".<br />Además, el mandatario luso ha intentado equilibrar la balanza de la polémica señalando una supuesta agresión de Fede Valverde durante el primer encuentro: "No queremos usar los demás incidentes del partido para invalidar la situación de Prestianni, pero hubo una clara agresión por parte de Valverde", consideró ante los medios.<br />Más allá de la controversia, el Real Madrid debe defender el valioso 0-1 cosechado en la ida. Courtois ha pedido a sus compañeros máxima concentración para evitar sorpresas desagradables en el coliseo blanco. "Lo más importante es tener a la afición con nosotros animando todo el partido, que empecemos bien desde el primer segundo. Es un resultado engañoso porque, si te meten un gol, empatan la eliminatoria. Tenemos que estar concentrados, jugar con intensidad y actitud. Así estoy seguro de que ganaremos", analizó el guardameta.<br />El equipo de Ancelotti llega a esta cita europea tras un duro golpe en LaLiga, donde perdió el liderato tras caer ante Osasuna en El Sadar. Courtois, protagonista involuntario en aquel encuentro por un polémico penalti señalado por el VAR tras una acción con Budimir, también reflexionó sobre la indefensión de los porteros: "Como portero siempre estamos desprotegidos en esas acciones y los defensas también. Con el VAR, hoy en día se frena la imagen y se ralentiza. Es verdad que le toco un poco, él viene con fuerza para frenar, mete su pie debajo del mío, pero yo no hago la zancadilla de la que él se queja". El belga terminó cuestionando el criterio arbitral al afirmar que "como portero diría que no es penalti".<br />Para el duelo de mañana, el mensaje del vestuario es claro: "evadirnos del ruido externo, no leer demasiado los medios porque no es útil para nosotros. Estamos listos para mañana". El Santiago Bernabéu dictará sentencia en una eliminatoria que ya es historia de la Champions por su alta tensión mediática.
