El Gobierno de España ha iniciado formalmente los planes de contingencia necesarios para intentar repatriar a los ciudadanos españoles que se encuentran actualmente atrapados en diversos puntos de Oriente Próximo. Esta medida de emergencia se ha tomado como consecuencia directa del recrudecimiento de las hostilidades en la región, marcadas por los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán y la posterior respuesta militar de este régimen contra países de su entorno.
