Ante las fallas en el oriente del país, Cuba ejecuta una inversión clave: instala cuatro sistemas de almacenamiento con baterías (dos en occidente y dos en oriente) de 50 MW cada uno para estabilizar la red y evitar colapsos totales. Paralelamente, proyecta 92 parques solares para alcanzar 2,000 MW renovables y que el 24% de su generación sea limpia. Las baterías no generan energía nueva pero responden en milisegundos ante variaciones, protegiendo el sistema mientras se avanza en la transformación energética. teleSUR<br />
