Las ex monjas de Belorado han comenzado a abandonar el convento burgalés y ya están guardando sus pertenencias en un camión de mudanzas cuando faltan apenas tres días para que finalice el plazo fijado por el Tribunal de Instancia de Briviesca en Burgos. La resolución judicial establece que este jueves las antiguas religiosas deberán abandonar definitivamente el monasterio y desalojarlo de forma voluntaria. En caso de que no lo hagan, podrían enfrentarse a un desahucio ejecutado por orden judicial.<br /><br />Una de las exreligiosas, sor Paloma, ha afirmado en un vídeo de despedida al que ha tenido acceso la agencia EFE que la situación que están viviendo responde a lo que considera una “persecución por la fe”. Según explica, a su juicio no se entendería una presión semejante únicamente por la propiedad de unos inmuebles, en alusión a las acciones judiciales emprendidas por el Arzobispado de Burgos.<br /><br />La exmonja también ha insistido en que, desde su punto de vista, existe una intención de “eliminarlas” porque asegura que ellas tienen algo que decir y que hay quienes no quieren que se escuche. Finalmente, ha agradecido el apoyo recibido por parte de todas las personas que continúan respaldándolas en estos momentos difíciles.
