La promesa del Acuerdo de Paz de dar voz a las víctimas en el Congreso a través de 16 curules especiales chocó con la realidad electoral del 8 de marzo. Si bien siete representantes lograron la reelección , el mapa de la "Colombia profunda" revela una historia de despojo simbólico: candidatos cuestionados por presuntos vínculos con maquinarias políticas tradicionales y hasta con grupos armados terminaron imponiéndose sobre liderazgos comunitarios. teleSUR<br />
