El empresario Íñigo Onieva ha generado polémica tras sus declaraciones sobre los criterios de admisión de socios en Vega Members Club, el exclusivo club privado que acaba de inaugurar en Madrid. Durante una visita guiada por el espacio, Onieva explicó que uno de los objetivos del proyecto es mantener un equilibrio entre socios locales e internacionales.<br /><br />“No queremos que esto se convierta en el club de los latinoamericanos tampoco. Queremos que haya un equilibrio entre la comunidad local y la internacional”, afirmó el empresario, marido de Tamara Falcó, al hablar sobre la política de membresías del establecimiento.<br /><br />El club, inaugurado recientemente en la capital, apuesta por un concepto de exclusividad inspirado en espacios privados de ciudades como Nueva York. Uno de sus pilares es la privacidad: dentro de las instalaciones no se permite grabar vídeos ni hacer fotografías, y el uso del teléfono móvil está restringido salvo en zonas específicas destinadas a llamadas.<br /><br />La membresía más cara alcanza los 2.500 euros, aunque Onieva asegura que el precio no es la principal barrera de acceso. Para formar parte del club es necesario ser recomendado por al menos dos socios, superar una entrevista y cumplir con ciertos criterios relacionados con la profesión, la visión de vida y las intenciones dentro del club.<br /><br />El restaurante Casa Vega, ubicado dentro del complejo, es el único espacio donde sí se permite tomar fotografías.
