El consumo de drogas y alcohol dentro del entorno familiar provoca afectaciones psicológicas y emocionales en los menores, además de distorsionar su percepción sobre hábitos de vida, informó el director del centro de rehabilitación Esperanza y Amor, Valentín Bustos Cabrera. Señaló que los niños expuestos a estas conductas crecen con la idea de que el consumo es normal, lo que impacta su desarrollo social.
