El conflicto en Oriente Medio ha entrado en una fase crítica que podría determinar el futuro de la región en el corto plazo. El jefe del Pentágono, Pete Hegseth, ha comparecido este martes en su primera rueda de prensa en casi dos semanas para lanzar un mensaje de contundencia y advertir de que el desenlace está cerca. Según el secretario de Defensa, "los días que vienen serán decisivos. Irán lo sabe y prácticamente no hay nada que pueda hacer militarmente al respecto".<br />La ofensiva estadounidense ha alcanzado niveles de intensidad sin precedentes durante el último mes. El general Dan Caine, jefe del Estado Mayor, ha revelado que las fuerzas de Estados Unidos han atacado "más de 11.000 objetivos" en los últimos 30 días. Este despliegue de fuerza parece estar surtiendo efecto, ya que Hegseth ha señalado que "las últimas 24 horas han registrado el menor número de drones y misiles enemigos lanzados por Irán".<br />Para supervisar la situación de primera mano, el jefe del Pentágono realizó una visita secreta a las tropas en Oriente Medio el pasado fin de semana. El encuentro se mantuvo bajo estricto silencio por motivos de seguridad operacional para evitar ataques contra las bases. "Estuvimos sobre el terreno en el área de responsabilidad de CENTCOM el sábado durante aproximadamente medio día", explicó Hegseth, quien calificó el viaje como un honor al ser testigo de "lo mejor de Estados Unidos".<br />A pesar del dominio militar, el Pentágono mantiene una calculada ambigüedad estratégica sobre la posibilidad de una invasión por tierra. Al ser cuestionado sobre el despliegue de fuerzas terrestres, Hegseth evitó dar detalles concretos bajo la premisa de que "no se puede librar y ganar una guerra si le dices a tu adversario qué estás dispuesto a hacer o qué no estás dispuesto a hacer, incluyendo desplegar fuerzas". No obstante, dejó la puerta abierta a todos los escenarios al afirmar que, "si fuera necesario, podríamos ejecutar esas opciones (...). O quizá no tengamos que usarlas en absoluto: tal vez las negociaciones funcionen".<br />De hecho, la vía diplomática parece estar ganando peso en los despachos de Washington. El jefe del Pentágono ha confirmado que las negociaciones con Teherán "son muy reales. Siguen en curso, están activas y creo que están ganando fuerza".<br />Mientras la diplomacia avanza, la presión militar no cesa en los frentes estratégicos. El general Dan Caine ha subrayado que el objetivo actual es la aniquilación de la infraestructura armamentística iraní. Estados Unidos "sigue destruyendo las capacidades de misiles balísticos y de drones de Irán", centrándose especialmente en interceptar las cadenas logísticas y de suministro. Además, el Pentágono asegura mantener un control total sobre las aguas, afirmando que "seguimos ejerciendo dominio sobre la Marina iraní", con ataques directos a sus activos navales y a su capacidad de minado.<br />
