Si a usted se le pasan las horas y horas cuando entra en alguna red social, probablemente esté siendo víctima del scroll infinito y, por tanto, de la economía de la dopamina creada por los algoritmos. De hecho, entre el 70% y el 90% del contenido que los usuarios consumen en redes sociales es seleccionado por los algoritmos, lo que podría alejar la capacidad de elección real porque la única decisión real es a quién seguir inicialmente.
