El transporte público en el AMBA queda nuevamente al borde de un paro ante la reunión clave que mantendrán las cámaras empresarias y el Gobierno este martes 14. En un escenario de máxima tensión, las empresas reclaman una deuda que asciende a los $120.000 millones y denuncian un desfasaje crítico en los costos del gasoil, lo que ya obligó a recortar frecuencias en un 30% desde inicios de abril. La encrucijada para la gestión nacional es determinante: o incrementa los subsidios mensuales para cubrir la brecha económica o habilita un nuevo aumento del boleto que podría llevar la tarifa real por encima de los $1.200. Mientras tanto, la Provincia de Buenos Aires intenta mediar sin margen de maniobra sobre los costos, dejando a los usuarios como rehenes de un conflicto que, de no hallar soluciones en la mesa técnica, derivará en medidas de fuerza escalonadas y un servicio cada vez más limitado por la falta de fondos.
