El giro estratégico de Vox en el tablero internacional ha generado sorpresa tanto dentro como fuera de España.<br /><br />El partido liderado por Santiago Abascal ha decidido distanciarse de la órbita política del expresidente estadounidense Donald Trump, con quien había mostrado afinidad en los últimos años, para acercarse a nuevas referencias ideológicas en Europa y el ámbito religioso. Este movimiento supone un cambio relevante en su posicionamiento exterior, en un momento de redefinición de alianzas dentro de la derecha global.
