Un acto de Vox en Granada se vio marcado por un boicot protagonizado por grupos de izquierda, que intentaron impedir su celebración, generando momentos de tensión en la vía pública.<br />Ante la situación, fue necesaria la intervención de la Policía Nacional para mantener el orden y garantizar el desarrollo del evento, en un contexto de creciente polarización política.<br />El líder de la formación, Santiago Abascal, condenó lo ocurrido y calificó los hechos como un "delito electoral", denunciando lo que considera un intento de coartar la actividad política de su partido.<br />Durante el incidente, Abascal también lanzó un mensaje directo a los agentes presentes, afirmando: "Vamos a esperar dos minutos a que sean expulsados, si no son expulsados, vamos a caminar por esa calle, yo el primero, hasta que se vayan".<br />El suceso ha reavivado el debate sobre la libertad de expresión, el orden público y el papel de las fuerzas de seguridad en actos políticos en España.
